La Agenda (6 de octubre)

¿Cómo lleváis el otoño? ¿Ya habéis empezado con la manta, el sofá y las tres temporadas de Girls del tirón? Aireaos un poco que queda mucho noviembre por delante, y ya habrá tiempo de llorar. Si estiramos un poco más esto aún podremos tomar un mojito más en la playa, y que Barcelona sigue yendo llena de cosas, y no, no nos va a dejar descansar. Así que aquí tenéis la lista de actividades que os sacarán del sofá del 6 al 10 de octubre. LUNES 6. ¡Bien! ¡Hurra! Vuelve el Flux Club (ya es su quinta temporada) en l’Antic Teatre, una de las terrazas más bonitas de Barcelona con una de las propuestas más interesantes. Se trata de una mini extensión de Festival de vídeo del autor, el Flux, que consiste en sesiones abiertas para todos en la terraza de l’Antic, y que exploran diferentes campos de la videocreación  en Barcelona, con vídeos diversos, experimentos, coloquios y hasta performances.  ¿Dónde está el sarao?: en l’Antic Teatre ¿Es gratis?: ¡sí! Esa es la mejor parte ¿A qué hora?: a las 21h Aquí el rollo de la página oficial: http://www.anticteatre.com/programa2014/octubre/fluxclub.html © Fotografía:  Pensar con las manos, Diccionario particular de praxis crítica. MARTES 7. Sitges y octubre es igual a un amalgama de imágenes terroríficas, desfiles de zombies por el paseo, algún que otro actor de renombre comiendo paella y muchas películas de piel de gallina, taparse los ojos y dejar que los otros te expliquen de qué va el tema. Para los que el capítulo de los Simpson del día de Halloween es su máximo nivel de aguante asustadizo siempre podrá aprovechar las actividades paralelas del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya. Y el martes es día importante para los seriéfilos, ya que hay una buena dosis de “Sitges Serial”, una sección dedicada a la proyección de series nuevas, no tan nuevas y siempre gratis. Apuntad: el martes a partir de las 20h podréis ver los primeros capítulos de la nueva serie Gotham -pintaza que tiene, fans de DC Comics-, de la ya triturada y más que hablada True Detective y The Knick, con Soderbergh, Clive Owen y mucha sangre ¿qué más queréis?  Dónde está el sarao?: Hotel Melià Sitges, si véis a alguno de los actores comiendo paella, queremos foto. ¿Es gratis?: muy gratis ¿A qué hora?: a las 20h Gotham, a las 21h True Detective y The Knick a las 22h. Aquí el rollo de la página oficial: http://sitgesfilmfestival.com/cas/programa/activitats_paral_leles MIÉRCOLES 8. Hay gente que no sabe que hacer con su vida y dice que se va a Londres a aprender inglés. Y hay gente que desenreda su vida con viajes largos de introspección y cámara en mano. Estaría bien un documental de los primeros, pero para eso ya tenemos ‘Españoles por el mundo’, si es que eso alguna vez tuvo algún formato audiovisual. Para la segunda opción solemos tener cosas como “Humano” de Alan Stivelman, el documental de un chico que con 20 años no sabe ni donde anda -como todos a esa imberbe edad- y se lanza a los Andes. A encontrarse con la ayuda de un cuaderno. Sólo por la belleza de los paisajes y su acento argentino ya vale la pena. Y porque hay algo importante que se dice en el documental: “Antes de saber acerca de la humanidad, tú tienes que ser humano”. Parece tontería, pero nada de eso. Piensen. ¿Dónde está el sarao?: en nuestro querido Cinema Girona ¿Es gratis?: no, son 8€, id con el Carnet del Club de Super 3, que siempre cuela. ¿A qué hora?: a las 20h. Aquí el rollo de la página oficial: http://www.cinemesgirona.cat/projeccions/humano-a-la-recerca-del-sentit-de-lexistencia-tres-uniques-sessions-amb-la-presencia-del-seu-protagonista/ JUEVES 9. Poca gente conoce el Festival LEM, pero dichosos sean todos ellos. Nosotras queremos que lo conozcáis, porque durante muchos días (dos meses) se sucederán cosas interensantísimas en Gracia que no podéis pasar por alto. El LEM es un encuentro anual de música experimental y electrónica que mezcla géneros diversos desde la psicodelia al blues o el post-rock. Pues bien: este jueves da el pistoletazo de salida y ¡de qué forma lo hace! Con Zombie Zombie, banda mítica francesa, conocida y venerada por reinterpretar algunas bandas sonoras de pelis de terror a través de ese álbum-homenaje “Zombie Zombie plays John Carpenter”. Y ese mismo jueves también actuarán Barro (todo un viaje alucinógeno con sello de la casa) y DJ Marcelle (diva procedente del Ámsterdam que hace un poco de todo) ¿Dónde está el sarao?: la Fontana ¿Es gratis?: 10 euros/ 3 conciertos (¡es una ganga!) ¿A qué hora?: a partir de las 20:30h Aquí el rollo de la página oficial: http://lemfestival.wordpress.com/lem-2014/lem-2014-catala/ VIERNES 10. Acabamos la semana viajando telepáticamente a Albuquerque o cualquier otro lugar de la América profunda, a ser posible cogidas de brazo con un cowboy un poco arrogante y fumador compulsivo y que nos conduzca en un viejo Cadillac descapotable de los años 50. Que nos conduzca bastante rápido. Y si en vez de cowboy es un detective y es Matthew Mcconaughey no pasa nada. Todo este viaje lo haremos sin movernos del Apolo, asistiendo al maravilloso espectáculo de un matrimonio con pinta de quererse. Brett y Rennie Sparks son The Handsome Family, dúo originario de New Mexico. y que vosotros -al igual que nosotras- conoceréis gracias a la serie True Detective de HBO. No pasa nada qué los conozcáis, o que hayamos tardado ocho álbumes en descubrirlos (menuda pena), pero este viernes es la oportunidad para escuchar el álbum “Wilderness” en directo. ¿Dónde está el sarao?: en Sala Apolo ¿Es gratis?: 15 euros entrada anticipada ¿A qué hora?: abren puertas a las 21h Aquí el rollo de la página oficial: https://www.sala-apolo.com/es/programacion-entradas/la-2-de-apolo-caprichos-de-apolo-the-handsome-family/_e:1737/

La Agenda (22 de septiembre)

Llegó el otoño. Ahora sí, de verdad. Se acabó el verano y empieza todo lo demás. Estas son las cosas más divertidas y livianas que podéis hacer del 22 al 26 de septiembre en Barcelona para entrar con buen pie en la rutina oficial.

EL Festival’Era, el festival de música alternativa donde todo es posible

Vayamos por partes: nos fuimos a Llagostera sin tener ni idea de nada, imprimidas las indicaciones en un DIN-A4 y soñando con ver prado y cosas verdes. ¿Cómo sería todo aquello? ¿Teníamos que llevar bambas? ¿Nos podríamos desparramar por algún acantilado rocoso? Había que tener cuidado y eso lo sabíamos. Nosotras llegamos el sábado, como la gente despreciable, porque a los festivales hay que ir TODOS los días, pero el viernes no podíamos. Desde aquí, un abrazo a Anímic y que nos perdonen por no haber llegado a tiempo. Aún así, el sábado íbamos con actitud de bailar mucho y corretear por la masia Can Gascons. Cogimos ese desvío camuflado entre la vegetación (cartel enorme que anunciaba “Festival’Era” tamaño 200 y que sin embargo se nos pasó). Y, ya después de dar marcha atrás, nos colamos en la fiesta. Porque aquello, en realidad, era como una fiesta privada entre amigos sólo que muy bien organizada y venida a más. Aparcamos, plantamos la two seconds y rápidamente cayó un diluvio tropical para hacerlo todo más divertido y más familiar. Todo es posible en Can Gascons: Puedes encontrar a tus amigos sin llamarlos. Puedes jugar al juego de las sillas mientras pincha beGun. [caption id="attachment_3513" align="alignnone" width="900"] Mira, esas sillas que veis las puedes coger y llevarlas donde tú quieras. [/caption] Te zampas una hamburguesa riquísima por cuatro euros. [caption id="attachment_3519" align="alignnone" width="900"] Como en todos los festivales del mundo la vida funciona en Tokens, o en papelitos, o en billetes del Monopoly. [/caption] Te puedes tirar modo croqueta por la montaña sin que nadie te mire raro. [caption id="attachment_3518" align="alignnone" width="900"] Esto es gente diversa sentada en la hierba escuchando música. ¿No es lo bastante fantástico?[/caption] Puedes instalarte en el cámping mientras escuchas I Am Dive, bajo muchos árboles y envuelto de grillos. [caption id="attachment_3510" align="alignnone" width="900"] Hola Quechua, gracias por hacer nuestras vidas más sencillas y apacibles. [/caption] Te puedes ir a besar un rato al prado y volver en un minuto. Te puedes echar una siesta en la tienda y volver en un minuto también. Puedes no volver, porque es el cámping casero más idílico de la zona. [caption id="attachment_3511" align="alignnone" width="900"] Hay bichitos, orugas y arañas. Fingid que no os importa. [/caption] Puedes quedar en los Polycleans y que te encuentren rápidamente. Es más, puede convertirse en tu zona de quedada. Puedes encontrarte a todo el mundo que quieras encontrarte y a los que no, también. Puedes coger un tallo de trigo, colgártelo de la boca, coger una de esas tumbonas que había por ahí y escuchar a Johnny Card como si estuvieras en mitad de Luisiana. Te puedes subir en un tractor entre concierto y concierto. [caption id="attachment_3537" align="alignnone" width="900"] Señores que sueñan con ser granjeros en un festival de música.[/caption] Te puedes aprender el nombre de todos los camareros. Puedes descubrir a los barceloneses Thalab, que no llegan a los veinte años, y proclamar a los cuatro viento que los seguirás ahí donde vayan. Puedes enamorarte mucho de Thalab. Puede haber pasado un rato y seguir hablando de Thalab. Puedes hacerte amigo de los de Jagger y que te regalen camisetas por ser el mejor animador de la zona. [caption id="attachment_3512" align="alignnone" width="900"] La patita sucumbiendo al oscuro vicio del Jägger. Mucho cuidado. [/caption] Puedes tener un girl crush muy fuerte con Brigitte Laverne, y gritar ¡qué vivan las mujeres y la electrónica! Puedes sentarte delante del escenario pequeño y admirar muy fuerte a quién se le ocurrió montarlo con bolas de paja y cajas de Moritz. [caption id="attachment_3516" align="alignnone" width="900"] El mejor escenario que probablemente vayáis a ver nunca.[/caption] Puedes descansar un rato del boom, clinch, plam cantando ‘La figura del 8’. Qué bueno encontrarse a El petit de Cal Eril. Puedes querer robar uno de los asientos en forma de coche de Moritz. También puede que pesen mucho. Puedes tener un poco de lío con quién toca qué y a qué hora, porque la cosa se retrasó –típica tormenta de verano que da sustos de muerte a los organizadores–. Y al final puede que no sepas ni dónde estás ni qué estás bailando. Puedes cenar con Baths de fondo, estos señores maravillosos que cantan en falsete y se te enganchan en la tripa y te hacen sentir bien de una forma extraña. Puedes alucinar bien fuerte con Lasers, capaces de trasladarte a otra dimensión allí mismo. Nos frenó un poco la hora, porque queríamos bailar mucho, pero lo solucionamos con Simian Mobile Disco DJ. Ley de la compensación. [caption id="attachment_3520" align="alignnone" width="900"] No son Lasers, son Víctor y Xavi de Boreals (boreals.bandcamp.com). Pero ellos pueden decir aquello de "yo toqué aquí el año pasado". [/caption] Puedes querer pedirle matrimonio a beGun y al final echarte atrás. Puede apetecerte darle un beso grande en la frente a DJohnston por poner un poco de Metronomy y no querer parar de bailar. Puedes querer intentar buscar a Marc, Guillem, Javi y Cristian (organizadores sobresalientes de Festival’Era) pero que vayan de arriba a abajo con el pinganillo todo el rato y sea imposible frenarlos, pararlos y darles un abrazo. Puede que ya esté amaneciendo y no te hayas dado ni cuenta. Puedes estar saliendo por la puerta y prometer muy fuerte que el año que viene, pase lo que pase, ahí volverás a estar. [caption id="attachment_3514" align="alignnone" width="900"] ¡Hasta el año que viene, Festival l'ERA![/caption] Texto y fotografías por Andrea Gómez y Anna Pacheco Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.  

Como sobrevivir al Arenal Sound sin perderte nada

Unas bambas, zapatillas, playeros, tenis -como las llaméis en vuestra localidad- capacitadas para pasar tres guerras de Vietnam. No hace falta que llevéis maleta. La gran cantidad de merchandising que ofrece cada una de las marcas que habitan el festival hacen que puedas ir vestido cual árbol de navidad lleno de regalitos. Nuestro favorito de todos los tiempos: la pistola de agua de Ron Negrita. Nos dio muy fuerte por regar a la gente. [caption id="attachment_3447" align="alignnone" width="900"] ¡Levanten las manos! y así todo el festival[/caption] Hay grupos a los que hay que querer ver mucho. Una cosa es programar un concierto en mayo a las 7 de la tarde, con el sol cayendo y cervecita en mano, otra programar un concierto en agosto, en Burriana, a 50 grados a la sombra a media tarde. No es un concierto, es un horno de magdalenas, son cuerpos vuelta y vuelta, son pieles en estado de ebullición. Así que desde aquí un abrazo fuerte a los que gritasteis “Caraben president” y cantasteis como si no hubiera mañana “llepar-te” a las siete de la tarde viendo Mishima, los que aguantasteis como jabatos en el escenario grande voceando ‘El Incendio’ en Sidonie (¡aún existen!),  acarreando carteles para Lourdes de Russian Red, o gritando ‘Turnedo’ con Ivan Ferreiro. Y lo mismo con el amigo Leon Benavente, revelación de este año del indie patrio, criticado y amado a partes iguales (nosotras somos de las segundas) y sus canciones ya nos suenan a himnos casi generacionales que dan tantas ganas de gritar. [caption id="attachment_3449" align="alignnone" width="900"] ¡mirad, mirad que cerca teníamos a Caraben![/caption] Para ir a ver Love of Lesbian hay que llevar disfraz. Nosotras a Santi Balmes le tenemos mucho cariño porque lleva alegrándonos ya en muchos festivales (¿hay algún festival al que no haya ido nunca? La respuesta es no) pero esta vez se lo curraron de verdad. No era un concierto, era un show. Se vistió de Jorge Javier Vázquez con una camiseta de “amanerado” rosa, sacó a los de “La Pegatina” para montarse una fiesta encima del escenario, envió a Jordi Roig vestido de hombre rana manteado por el público hasta la torre de sonido mientras sonaba ‘Fantastic Shine’, experimentaron con la nueva ‘Manifiesto delirista’, nos hicieron abrazarnos al de al lado, bailar “como si no hubiera mañana” en ‘Si tu me dices ven yo digo Affleck’, y acabaron a grito pelado con esa que la gente lleva esperando desde antes de salir del camping ‘Club de fans de John Boy’. Y todo esto con un apagón en mitad de concierto, que en vez de tirar los ánimos por el suelo, reactivo todavía más los ánimos cuando Santi apareció en escena con una grandes tijeras de cartón al grito de “en época de recortes quieren recortarlo todo, también la electricidad”. Y el público, en el bolsillo. Ingrediente principal para la supervivencia y la hidratación: los mojitos de Ron Negrita. Nada más que añadir, amigos. Probadlo. No hay nada como poder visitar el stand de los (sobre)salientes Miss Wood, que te den unas pelotas hinchables y organizar un partido de fútbol ahí en medio. Reconozcamos que la primera vez que nos pasamos por el stand era para ver si aún estaba por ahí Sebastian Pringle de Crystal Fighters. Nos dimos cuenta de que no y que probablemente no volvería nunca, pero nos lo pasamos muy bien de todos modos. [caption id="attachment_3453" align="alignnone" width="900"] El stand de Miss Wood es lo más cercano a una cabaña habitada por Munford & Sons.[/caption] Hablemos de la zona VIP Un abrazo desde aquí a los simpáticos chicos de la puerta del VIP. Y al camarero del VIP. Decir que la zona VIP es donde está la gente más aburrida y sosa del festival. Lo único que salva esa zona es que los Polyclean tienen la puerta con una lámina de madera. Le da un toque. Huelen igual pero puedes acariciar la madera. Y eso estuvimos haciendo durante un buen rato: acariciar la madera y el suelo alfombrado. Después de nuestro pequeño momento burgués, nos fuimos corriendo porque nadie estaba bailando. [caption id="attachment_3462" align="alignnone" width="900"] Aquí nos tenéis, acariciando durante un buen rato la madera de nogal del Polyclean de la zona VIP. Cosa fina.[/caption] El Arenal no es Europa. No va con euros, la vida moderna ya no va con euros. No vayáis a la barra a pediros una coca-cola que no os la dan. Hay que comprar Tokens y sí, puedes reírte cada vez que digas la palabra en alto porque suena un poco a El Señor de los Anillos. Pero no vayáis a los puestos de comida con Tokens, que para eso no sirven. El señor de los kebabs todavía se está riendo de nosotras cuando le suplicamos casi arrodillándonos y con actitud de desesperación “danos lo que tengas por 2 Tokens". El mejor escenario es el del Beach Club a las 9 de la mañana. Porque es muy bonito ver como sale el sol. Solo por esto. Hay que aguantar cada día, por si las moscas, por si sale el sol por otro sitio, no sé. Para llenarte el calzado de arena también. [caption id="attachment_3474" align="alignnone" width="900"] Esto es un montón de gente saliendo del festival a las 9 de la mañana.[/caption] Queremos el pelo, el ritmo y la voz de Azealia Banks. Disfrutamos como nunca. Por vestuario, voz, luces, las pedazos coreografías que se marcaron los bailarines que parecían sacados del Ballet Ruso en versión rapper-africana y porque ver en directo 212 no tiene precio. En Skip & Die hay que estar en primera fila para no perderse los movimientos de esta gente. Y más cuando Cata Pirata, cantante de este grupo sudafricano, acabó en bragas. Aplauso fuerte porque mira que además iba mona vestida. Vamos a seguir este grupo ahí donde vaya. Un saludo al Dj –ni idea quién era, danos una señal– en el Red Bull Tour Bus que nos alegró la noche del miércoles y pinchó temazo tras temazo para los que no sabíamos que ese día los conciertos acababan pronto. Además del miércoles, el chiringuito del Red Bull Tour fue de lo mejorcito todas las noches porque era un poco como irse al Apolo y volver como si nada hubiera pasado. ¡Y con remixes de The XX! Amén. Hemos sobrevivido a Bastille, bueno, no al grupo en sí, a la horda de fans acérrimos que arrastran. Algo que nos fascinó muy fuerte es que había una gran cantidad de carteles referentes a Laura Palmer, del estilo  “Diane, tell Laura Palmer that she can feel it”. Nos pusimos nerviosas. De qué están hablando estos jovenzuelos si habían nacido menos que nosotras cuando Twin Peaks. Por qué no nos estamos enterando de nada. Así que decidimos ir a preguntar [momento de ser y actuar como un Periodista]. La cosa es que no saben quién es Laura Palmer, “una canción se llama así”, nos decían sin entender ellos tampoco nada. Fin de la historia. Nosotras nos quedamos un rato mirando al infinito. Bastille es un rollo, entendedlo. También hubo otro un momento en que el cantante Dan Smith, mientras cantaba Flaws y las niñas gritaban y le lanzaban besos, fue corriendo entre el público para subirse a la torre de luz y cantar desde ahí. Una boy band de las de verdad, de las hay que luchar contra ochocientas adolescentes enamoradas si quieres pasar a primeras filas. Nos hicimos muy amigas de una niña de 8 años que estaba en primera fila. Le perdonamos que le guste Bastille porque es muy pequeña y no se da cuenta y escuchaba el concierto con una actitud de adulta asombrosa. Además, es una niña muy guapa. Nota para el futuro: educarás a tus hijos en los festivales. [caption id="attachment_3460" align="alignnone" width="900"] Ellas son Ariadna y Sonia de Villareal. Y podemos confirmar que era la sounder más jovenzuela.[/caption] Sí, muy bien la organización, la torre de luz y el caminito vallado entre público ha dado mucho de sí. La cosa gruesa del festival y que la mitad de personas desconocía al completo: PLACEBO. Aquí había un público más curtido, mayoría de hombres vividos, treintañeros, los mayores estaban aquí y los pequeños, de botellón o en la zona de acampada.  Pensad que para muchos éste era el concierto que llevaban esperando toda su vida, el retorno a una adolescencia más o menos lejana. Placebo estuvieron muy bien, de lo mejor del festival, y la gente lo dio todo con Too Many Friends. Otro regreso voluntario a la juventud con Many of Horror, de Biffy Clyro, en directo. La cosa fue un poco así (no exageramos). Apoteósico y maravilloso, piel de gallina, ganas de llorar y de enviarle un Whatsapp a tu primer novio serio como diciendo “mira, mira lo que estoy escuchando ahora”. Y otro regreso voluntario a la juventud (otro más) con Mando Diao, que la verdad ilusión del verlos tampoco teníamos tantas. Reconozcamos que su momento de petarlo fue del 2004 a 2009. Pero lo cierto es que en directo estuvieron muy bien, muy bailongos, divertidos y con un hit que bien podríamos bailar en todas las fiestas, Dance With Somebody, con el que la gente se volvió muy loca y ahí nos incluimos. Gracias Miles Kane por cerrar con Come Closer. Nos hiciste muy felices. The Wombats fue básicamente así. Podéis revivirlo si queréis porque bailó la pena. Viéndolos nos parecen los típicos niños molones del cole que iban con la guitarra colgada, ahora crecidos, y que han hecho realidad eso de montar un grupo del rock. Nos hicieron saltar con canciones pegadizas y bailables que no habíamos escuchado en la vida pero que en ese momento nos parecía que sí. Somos muy del #ClandestineSound, es más creemos que se podría alargar todo el festival así. Nos gusta mucho la idea de estar a 50 grados a las dos del mediodía con 4 mangueras dándonos fuerte en la cara con Crookers y The Zombie Kids de fondo. [caption id="attachment_3458" align="alignnone" width="900"] Esa manguera de ahí nos dió la vida a más de uno.[/caption] Y somos mucho también de encontrarnos a gente disfrazada de superhéroes a pleno sol. [caption id="attachment_3482" align="alignnone" width="900"] Lo heroico del tema es poder estar tan bien disfrazados a las 12 del mediodía. [/caption] Y de flamenco cervecero. [caption id="attachment_3485" align="alignnone" width="900"] Los hay para todos los gustos. [/caption] Y de unicornio. [caption id="attachment_3465" align="alignnone" width="900"] Todo festival merece un unicornio al que perseguir durante los cuatro días.[/caption] Y de la gente que va a un festival con un cocodrilo hinchable. [caption id="attachment_3475" align="alignnone" width="900"] Lo de acarrear un cocodrilo ya lo vemos más complicado, pero que oye, muy bien.[/caption] Importante: hay que pedirse muchos días de fiesta si queréis llegar a todo. Como si fuera la semana de navidades. Si sois gente formal y seria (¿nosotras?) os pasará que os podéis perder conciertos.  Como el de Carlos Sadness (videoclip llorera) que era el martes. Sadness, si nos lees, ¿donde podemos recuperar ese concierto? Un saludo. [caption id="attachment_3492" align="alignnone" width="900"] Esto es la gente formal y seria del Arenal Sound. [/caption] Si vais en camping, bueno, no sé, da para otra crónica de supervivencia. Ánimos, fuerza y honor. Nosotras también hemos pasado por eso.  Si prevés tomarte muchos jaggers, luego no te sorprendas si no eres capaz de reconstruir tu noche más allá de las 22h. Lo mismo, amigo: ánimo, fuerza y honor. [caption id="attachment_3493" align="alignnone" width="900"] Así de infernal amaneceréis la mañana después de haber bebido muy por encima de vuestras posibilidades.[/caption] El festival se puede dividir en dos partes. La de los grupos donde la gente canta, baila un poco y se tambalea en los estribillos, y una segunda parte, por ahí sobre las 4 de la madrugada, donde el botar, bailar a ritmo frenético y volverse epiléptico con las luces es lo común. No os podéis ir del Arenal Sound sin aguantar un día hasta estas horas. Knife Party, Madeon -este francés tiene 20 malditos años, por dios, y como nos hizo movernos-, Nighty Max, Boys Noize o Deorro - que cerraba sesión con Five Hours ¡viva!-, serán lo mejor que viváis nunca, aunque no recordéis nada de ellos. Especial mención a Elyella Dj, un placer ver el amanecer con ellos. Pocos DJs llenan de tal manera y hacen enloquecer y bailar así. Nos encanta ver una marea humana sosteniendo banderas, como si fueran los créditos de Juego de Tronos. Y aún más ver como We Come Running de YoungBlood Hawke se ha convertido ya en su propio himno. Gracias The Monkey y gracias Maria por acabar el viernes tan arriba. Que levante la mano quien no bailo Wegue Wegue de Buraka Som Sistema como si estuviera en la academia de Fama ¡A bailar! Gracias al equipo de Ron Negrita por evitar que el Bus Negrita se viniera abajo con la emoción de ver a los suecos The Royal Concept. Cuando hablamos de bus nos referimos a un autobús de esos londinenses con dos pisos y techo descubierto situado a pocos metros del escenario con sofás, gente guapa y muchos mojitos. Y bueno nosotras que íbamos a hacer coreografías y a cantar muy fuerte cosas como esta (que por cierto son muy amiguitos de Elyella Dj, imaginamos de coincidir en festivales, y el cantante subió al escenario con ellos, un ratito, para animar la sesión). [caption id="" align="alignnone" width="897"] ¿Qué cuál nuestro lado negrita? Subir al bus y saltar mucho, mucho hasta que tiembla todo.[/caption] Reclamo popular para que Die Antwoord esté en todos los festivales del mundo. Es indescriptible espectáculo, vestuario, bailes y voz. Por favor, si tenéis oportunidad id ahí donde estén. Lo que más nos gusta de los festivales es que de escenario a escenario uno, siempre, va bailando. Sin parar. [caption id="attachment_3497" align="alignnone" width="900"] Nueva modalidad de caminar bailando.[/caption] Y nunca, nunca reconozcáis que habéis escuchado tal grupo, o tal canción desde un polyclean. Os restará dignidad y credibilidad. Nosotras no queremos saber nada de eso. [caption id="attachment_3457" align="alignnone" width="900"] La patita dándose un chapuzón en la limpia y transparente agua de la piscina del Beach Club.[/caption] [caption id="attachment_3471" align="alignnone" width="902"] Descubrimos unos (sobre)salientes por el camino: los chicos de Tattonie Design, que hacen tatuajes temporales que son la releche, y que hicieron todos los tatuajes para el Arenal Sound.[/caption] [caption id="attachment_3467" align="alignnone" width="901"] El amor en el Arenal Sound.[/caption] [caption id="attachment_3466" align="alignnone" width="899"] Miss Wood diciendo todo el rato: no camines, baila. Y les hicimos caso.[/caption] [caption id="attachment_3464" align="alignnone" width="900"] La patita con vistas privilegiadas desde el bus Ron Negrita.[/caption] [caption id="attachment_3463" align="alignnone" width="900"] Una chica demostrándonos que no vamos a tantos festivales como nos creemos.[/caption] [caption id="attachment_3459" align="alignnone" width="900"] Sí, la cámara sobrevivió a The Zombie Kids, los 40 grados y el manguerazo en la cara.[/caption] [caption id="attachment_3455" align="alignnone" width="901"] A falta de sombra, buenas son las rotondas.[/caption] [caption id="attachment_3452" align="alignnone" width="900"] La cara de emoción y entusiasmo al pensar que hay que montar todo eso en el cámping.[/caption] [caption id="attachment_3451" align="alignnone" width="901"] A todos los asistentes de los conciertos de media tarde un aplauso por no morir derretidos.[/caption] [caption id="" align="alignnone" width="900"] Nada mejor que unas pelotas en un festival lleno de hombres. Partido improvisado en dos microsegundos.[/caption] [caption id="attachment_3450" align="alignnone" width="903"] Público que canta 'Miquel a l'acces 14'[/caption] [caption id="attachment_3446" align="alignnone" width="900"] Gracias por todo, equipo Negrita, nos habéis tratado como auténticas reinas. Ojalá más.[/caption]     Texto y fotografías por Andrea Gómez y Anna Pacheco Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.  

Por qué con Primera Temporada queremos más a Enric Pardo

Volvemos a las andadas con el club de lectura que tenemos organizado en Nau Ivanow. Sí, amigos, porque #readingisexy y nosotras nos apuntamos a un bombardeo. Y todo lo que sea papel, ahí estamos apostando fuerte. Y por qué no reconocerlo, Enric Pardo nos cae rematadamente bien, nos ha alegrado los miércoles en el programa de radio Los vecinos de arriba y somos muy de aplaudir sus microcuentos en Twitter (@TheEnricPardo) –unos más que otros, que a veces se pasa de azucarao– pero es que él es así, un romántico empedernido, y lo queremos igual. Tenemos que reconocer que éramos ese 0,02% que todavía no habíamos entrado en el mundo Pardo. Cuando nos lo presentaron en la radio, sí, es guionista, es profe en la ESCAC, escribe libros, está en el El Terrat… pensamos, "ya está aquí el típico hiperactivo que dice que está en todo y no hace nada". Pero es que resultó ser verdad, y lo que es más alucinante, todo el mundo hablaba de sus novelas menos nosotras. Y eso sí que no. Antes de leer Primera Temporada, y por unirnos un poco a las conversaciones en Twitter, empezamos con “Todas las chicas besas con lo ojos cerrados”, su primera novela, carta de presentación, Alex, Natalia, las medias naranjas, los encuentros en Fnac, esos seres llamados montadores de cine, un perro simpático, la inmadurez que arrastran los hombres, la Barcelona –triste y bella, a ratos apocalíptica y desesperada– a los 30 años y un libro que nos leímos en aproximadamente 12 horas. Casi sin parar. Nos frenó el tener que comer y dormir. A partir de ahí miramos con otros ojos a Pardo, entendimos la asociación de groupies que le sigue a pies juntillas y le escribe tweets fans y le parafrasean absolutamente todo. Luego ya sí nos pusimos con “Primera Temporada” (segundo libro) trescientas mil veces reseñado por aquí, aquí y aquí, y con el que Pardo se ha ganado el título de “voz de una generación”. Cuidado. Y es que el libro te hace un poco de ay-uy-oh en el estómago por cosas que nos han pasado a todos, por ejemplo, eso de enamorarse de una loca bastante turbia CON NOVIO o de hacer el idiota con la que, en realidad, era la maja, la guapa, la buena y la simpática. De eso te das cuentas seis meses después, quizás tarde, o quizás nunca. El caso es que lo mejor de los libros de Pardo es que te habla de cosas que si eres un ciudadano barcelonés mínimamente adaptado te sonarán, las recordarás de forma cristalina, las habrás vivido. Te removerá cosas y te hará recordar aquel Primavera que fuiste con tu nuevo novio pero echabas de menos a tu ex novio o de cuando fuiste al Apolo dispuesto a ligar pero acabaste acariciando a tu gato a las 3 de la mañana y enviando Whatsapps sin consuelo. La vida en la ciudad puede ser agotadora y miserable si estás solo o mal acompañado. Y esa es la primera lección que hemos aprendido con Primera Temporada, a parte de un montón de cosas sobre series –que Pardo es un seriéfilo (también escribe en Serielizados) y, por eso, se llama Primera Temporada– de ahí que esté salteada de guiños constantes a True Blood, A dos metros bajo tierra, Battlestar Galactica, Los Soprano o Twin Peaks. Ojo al Anexo de 7 páginas que se marca al final y en el que SÓLO habla de series. El segundo amor de la vida de Pardo, después de la protagonista, es la cadena estadounidense HBO. Mientras tanto, la historia continúa. Porque el libro va de un tipo, Cliffhanger, perdidamente obsesionado de una tal California, cantante, moderna y bipolar con encanto: una Zooey Deschannel en potencia. Y, por lo tanto, amigos, una mujer que te puede hacer mucho daño. Y ahí se desenvuelve la historia, con sus venidas y bajadas, y sin saber muy bien cómo va a acabar, y si el pobre de Cliff acabará solo y triste como un perrito degollado. Y es que hay momentos de verdadera preocupación por el amigo Cliff (al final le cogemos cariño y eso que tampoco es un santo). A parte de su historia con California, tiene otros líos –otros líos muy gordos– donde él mismo se ha metido un poco casi a propósito. Texto y ilustraciones por Andrea Gómez y Anna Pacheco Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.

Autoeditarse o morir , entrevista a Tropèl Il·lustració

Tropèl Il·lustració son Olga, Carla y Jordi. Es un espacio de co-working, no es un estudio, tampoco un trabajo, y menos un hobby, es no tener límites, no tener horarios, un espacio de experimentación y creación. Son ilustradores y hacen lo qué quieren.

La Agenda (25 de junio)

De la resaca de petardos y coca de piñones ha salido esta agenda. Es una semana que empieza el miércoles, así que todo puede ir bien.